Las bacterias resistentes a los antibióticos existían mucho antes que estos

No estás libre de sobre utilizar antibióticos.

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28 abril 2015, 8:03pm

​Imagen: CDC

​Mucho antes que los humanos hubieran agotado sus primeros lotes de penicilina, la resistencia a los antibióticos ya estaba sucediendo en el intestino humano. Esto es debido a unos genes resistentes a los antibióticos que fueron descubiertos recientemente en una tribu que nunca tuvo contacto con el mundo exterior, y menos con antibióticos, hasta el 2009.

​El descubrimiento es cortesía de los investigadores de la universidad St. Louis de Washington, liderados por el paleontólogo Gautam Dantas, y fueron publicados en el número actual de la revista Science Advances.

La tribu en cuestión es un grupo de amerindios yanomami que estuvieron sin contacto exterior por 11 mil años, aislados en una región del sur de Venezuela conocida como el Alto Orinoco, un vasto terreno de 80 mil kilómetros cuadrados de jungla rodeado de ríos, valles y altas montañas. El año 2008 un grupo de habitantes de la villa fue visto por un helicóptero militar y el 2009 una misión del ministerio de salud llegó a la zona. Para proteger la privacidad y seguridad de la villa, su locación y el nombre de la villa se mantienen en secreto. Sólo uno de los 24 autores tras la investigación ha visitado el lugar.

"Estas personas pertenecen a una comunidad sin contacto y por lo tanto representan a los únicos con resistencia durante la era pre antibiótica" dice la investigación. "Hemos caracterizado el microbioma y la resistencia de estas personas y la hemos comparado con aquellas poblaciones que no están aisladas. Muestras de la cavidad oral, la piel del antebrazo y algunas feces fueron recogidos en 34 de las 54 personas que vivían en la villa al momento de la primera expedición médica". La edad varía entre cuatro y 50 años.

No fue sólo la presencia de una bacteria resistente a los antibióticos lo que sorprendió a los investigadores, Dantas y su grupo reportaron que "estos yanomamitas tienen un micriobioma con la mayor cantidad de bacterias y funciones genéticas que hayamos visto en un grupo humano".

De hecho dentro de esta flora hay bacterias con genes dotados para resistir a los antibióticos (30 en total) del tipo que esperarías encontrar en personas que han sido expuestas a los antibióticos sintéticos modernos. Estos genes, de acuerdo a los investigadores, es probable que estén preparados para movilizarse en caso que se expongan a niveles farmacológicos de antibióticos. Entonces el potencial de estos genes es ser resistentes a los antibióticos, lo que es malo, por supuesto.

Muchos de estos genes resistentes a los antibióticos encontrados en las personas de esta villa son antibióticos naturales producidos por microbios del suelo, pero algunos son tan avanzados que ofrecen potencial resistencia contra antibióticos sintéticos y semi sintéticos. "Estos incluyen, por ejemplo, la tercera y cuarta generación de cefalosporinas que son drogas reservadas para pelear contras las peores infecciones" señala Dantas. "Fue alarmante encontrar genes en las personas de estas tribus que son capaces de desactivar estas sintéticas y modernas drogas".

Esto es probablemente el resultado de una resistencia cruzada o el efecto secundario de los genes de limpieza, por ejemplo ​genes que son necesarios para mantener la función celular básica.

Nada de esto libra a los humanos de abusar y sobreutilizar del uso de antibióticos. Con suerte muestra la precariedad del panorama de los antibióticos, en que los genes resistentes pueden ser fácilmente activados con la introducción de poderosos antibióticos farmacéuticos.

"Hemos visto que en las clínicas, que la resistencia surge con cada nueva clase de antibióticos" dice Dantas en un comunicado, "y esto sucede porque el mecanismo de resistencia es una característica natural en muchas bacterias que sólo están esperando ser activadas al exponerse a los antibióticos".