Quantcast

Estos biohackers se están implantando luces LED bajo la piel

Anna Neifer

Anna Neifer

Grindhouse Wetware nos muestra su último implante, el Northstar V1.

Foto: Grindhouse Wetware/Facebook

Este artículo contiene imágenes explícitas.

Estamos en un salón de seminario austero, lejos del ajetreo de la Feria Cyborg de Düsseldorf. Jowan Österlund ordenó sus herramientas en la mesa. Los nervios se apoderan del salón.

"Todos tiene que estar limpios y estériles", dice Österlund, dueño de un estudio de tatuajes en Suecia. Se pone guantes y un cubre bocas. Después desinfecta la piel de Shawn Sarver y le afeita la parte del brazo donde planea meter el implante. Dibuja una línea para marcar la incisión, lleva a Sarver a otra mesa y desdobla un paño quirúrgico.

Sarver espera tranquilamente a que empiece el procedimiento mientras Österlund camina a otra mesa donde prepara sus escalpelos. Ordena con paciencia los instrumentos en el paño quirúrgico que está al lado de la mano de Sarver. Österlund se sienta junto a Sarver. Llegó la hora.

Estamos aquí para presenciar el nuevo implante creado por el colectivo de biohackers de Pittsburg llamado Grindhouse Wetware

Northstar V1, el implante de luz, mide alrededor de 25 mm, más o menos lo que mide una moneda de dos Euros. Es mucho más pequeño que su antecesor el chip Circadia 1.0 que se implantó Tim Cannon, el cofundador de Grindhouse Wetware, hace dos años.

"Esto se trata de pasión y ciencia ciudadana."

Österlund realiza una incisión con un pequeño escalpelo y levanta la piel de Sarver para meter el implante, que tiene el grosor de un pulgar. Sarver hace un gesto de dolor en cuanto la sangre empieza a correr desde la herida abierta y Österlund introduce el implante en su brazo. Después, Österlund cierra la herida con puntadas y venda el implante.

Cannon nos contó del Northstar hace unos meses. En ese entonces hizo énfasis en que estaba tan bien diseñado y era tan seguro que estaba listo para implantarse en múltiples pacientes de prueba.

"Nuestro primer prototipo, el Circadia, era tan extravagante que sólo yo pude ofrecerme como conejillo de indias", señala, "Pero desarrollamos una pequeña serie de Northstar desde el principio para que otros miembros del equipo y gente externa pudiera disfrutar de los chips".

Jowan Österlund, dueño de un estudio de tatuajes y perforaciones en Linköping, Suecia, implanta el chip el 7 de noviembre en Dusseldorf. Foto: Motherboard

Al mismo tiempo que ocurría la operación en Düsseldorf el sábado pasado, se realizaron otros tres implantes del chip en Pittsburg.

"Los puntos son muy incómodos porque se atoran en mi ropa", dijo Sarver después de la cirugía. Quiere mostrarme lo que hace el chip. Coloca un imán en el implante y éste se enciende. El imán activa las cinco luces LED color rojo del implante que hacen que el antebrazo de Sarver resplandezca. Diez segundos después, las luces se apagan.

"Calculamos que el implante se podrá encender 10 mil veces antes de que se acabe la pila y sea imposible recargarla", dijo Sarver. "El consumo de energía está en modo bajo. Después de brillar diez segundos, el implante se pone en modo de reposo automáticamente".

Se supone que el implante emula la bioluminiscencia, el tipo de luz que producen animales como las luciérnagas y algunas medusas. Las luces LED resplandecen con fuerza bajo la piel. Para lograrlo, Grindhouse Wetware las probó previamente en piel de cerdo.

Pero ¿Para qué alguien querría un implante para que su piel se ilumine?

Österlund y Sarver (a la izquierda) antes de la cirugía. Foto: Motherboard

"Los miembros de la comunidad de biohackers lo pedía desde hace mucho. Se pusieron en contacto con nosotros porque querían iluminar sus tatuajes. Nos inspiramos en la comunidad para crear nuestros implantes", explicó Sarver. Hoy en día, Sarver trabaja en el equipo de diseño de Grindhouse Wetware, pero antes fue miembro de la Fuerza Aérea estadounidense. "Para el primer prototipo del implante nos enfocamos en hacerlo lo más simple posible. Es pequeño y muy sencillo. Planeamos tener el implante en nosotros por un año".

Ahora es el turno de Cannon. Cannon mantiene los ojos cerrados la mayor parte del tiempo y nunca ve qué está pasando. Al principio el implante no cabe en su brazo. Österlund tiene que abrir más la incisión para que el implante se deslice bajo su piel. Unos cuantos puntos y Cannon está listo para encenderse.

Después de completar las dos cirugías, Österlund se relaja y se disipa la tensión en la habitación. Está feliz porque todo salió bien.

"Los que hacemos esto seguimos siendo una minoría. Hay que ser cien por ciento limpios en el trabajo. Un pequeño error podría poner en peligro a toda la escena" señala.

Cannon todavía tiene la cicatriz en su brazo derecho luego de la última operación.

El implante. Captura de pantalla del Facebook de Grindhouse Wetware.

Fotos: Motherboard.

"Todos están emocionados por lo pequeño que es el Northstar V1 porque el último implante que hicimos era del tamaño de una cajetilla de cigarros. Aunque sigue siendo muy grande, queremos que sea mucho más pequeño", explica Cannon, "Queremos transformar la ciencia ficción en una realidad. Para eso es imperioso dedicarse durante una década a realizar estudios. Los que trabajamos en Grindhouse Wetware no somos científicos profesionales. Se trata de pasión y ciencia ciudadana".

Si bien la tecnología portátil ha hecho que los brazaletes deportivos y los Apple Watch se incorporen cada vez más a nuestra vida cotidiana, estos biohackers emplean su espíritu DIY para crear diseños más específicos en su pequeño estudio en Pittsburg, con la esperanza de dar un paso adelante en su misión de fusionar hombre y máquina.

Los biohackers no buscan apoyo de la comunidad médica ni de la comunidad científica. Como este tipo de implantes, que tuvo lugar el fin de semana pasado en Düsseldorf, no se apegan al juramento hipocrático ni a ningún otro código ético de la medicina moderna, es difícil que los investigadores científicos se interesen en el tema.

Sarver muestra el implante pocos minutos después de la cirugía. La herida se cerro con varios puntos y Österlund cubrió su piel con plástico. Foto: Motherboard

En vez de eso, los que realizan estos procedimientos quirúrgicos son perforadores profesionales y expertos en modificación corporal como Österlund. Originalmente, el implante del Northstar se iba a llevar a cabo en Essen durante BMX.net, la conferencia de modificación corporal más grande de Europa. Pero las carcazas de los chips, que están hechas de una mezcla estable de materiales, no regresaron del laboratorio de pruebas a principios de septiembre. La carcaza del chip es uno de los elementos más importantes, porque es necesario evitar a toda cosa el contacto directo entre el chip y el cuerpo.

Grindhouse Wetware incluso recaudó un poco de capital de un inversionista el año pasado y ahora se va a enfocar principalmente en la escena de modificación corporal. Hay un mercado pequeño para los chips cyborg DIY en la escena que podría hacer que el colectivo de Pittsburgh sea capaz de aumentar el número de producción.

"Con suerte, muy pronto tendremos muchos conejillos de indias en la comunidad de la modificación corporal" le dice Cannon a Motherboard en Berlín.

Se espera que el implante salga a la venta el próximo año. Se venderán decenas o hasta cientos de chips Northstar en estudios de tatuajes en todo el mundo para los fanáticos de la modificación corporal.

GIF: Motherboard

"Cada que subo algo del estudio en Facebook, hay personas que me mandan cuatro mensajes al día para decirme que también quieren un chip implantado en su cuerpo" comenta Cannon.

Cannon dijo que espera que la versión futura de Northstar, basada en los chips que se implantaron hace poco, proporcione información biométrica además de las luces. Esto significa que será capaz de tomar la presión arterial y el nivel de azúcar en la sangre, entre otras cosas. Cannon es parte del movimiento transhumanista y no quiere poner su destino en manos de la conciencia y la cognición.

"No puedo confiar en mi cerebro" señala, "Pero sí puedo confiar en la información que produce mi cuerpo. Hoy en día nuestras creaciones todavía parecen productos de nicho, pero en cuanto logremos diseñar un implante de corazón barato que avise cuando una persona está por tener un ataque al corazón, todos van a querer nuestros dispositivos".

Grindhouse Wetware ya terminó de diseñar la segunda versión de la serie de chips Northstar. Cannon quiere modificar la mano para transformarla en un control inalámbrico gracias al implante. Igual que un control de Wii, el chip Northstar va a reconocer los movimientos de la persona y controlar un Smartphone vía Bluetooth, como Siri pero con control por gestos que se puede programar individualmente.

Sarver, Österlund y Cannon. Foto: Motherboard

"Si mueves la mano, el implante reconoce el movimiento y envía la información a tu smartphone. Para esto, antes debes guardar en tu smartphone el comando del movimiento como, por ejemplo, abrir la portezuela de un auto. Después, el smartphone se comunica con tu auto y se abre la puerta, explica Cannon para resumir las funciones del Northsar 2.0, un producto que está diseñando específicamente para el Internet de las cosas.

Para Cannon y sus colegas de Grindhouse no se trata sólo de desarrollar dispositivos útiles para la vida cotidiana. Hasta algo tan pequeño como un imán en el dedo proporciona nuevo conocimiento cyborg.

"Si tengo la posibilidad, ¿Por qué no expandir mis sentidos?" dice Cannon "Puedo sentir campos magnéticos con el imán que tengo en el dedo. Ahora sé que la electricidad en Europa es diferente a la electricidad en EU. De no ser por este implante, nunca me habría dado cuenta".

Este artículo fue traducido desde Motherboard Alemania.