Por qué debes apoyar al policía que quiso comerse a su esposa

Los derechos más importante algunas veces provienen de casos muy perturbadores.

|
18 marzo 2015, 5:06pm

Imagen: Gilberto Valle/Facebook

La interpretación de uno de las más importantes leyes computacionales de Estados Unidos depende, en parte, de un policía que quiso secuestrar y comerse a su esposa y a su compañero de clase en la secundaria. Paradójicamente los abogados expertos en derechos digitales dicen que probablemente todos deberíamos apoyarlo para que salga de esta situación.

Moralmente es un poco raro esperar que Gilberto Valle, el policía caníbal al que ​encontraron haciendo planes para secuestrar y comer a una mujer en Nueva York, ya no sea acusado por acceder indebidamente un computador para buscar la dirección de una de sus víctimas.

Valle es un ex policía de Nueva York que f​ue condenado en marzo del 2013 por conspirar para raptar, violar, matar y comerse a 100 mujeres, su caso se basó en registros de chat y otras evidencias digitales que demostraban la fantasía de cometer estos actos. También fue condenado por un cargo menor al acceder ilegalmente a la base de datos de la policía para buscar información sobre sus futuras víctimas.

"Existe la tendencia de decir 'mira lo extraño que es él, mira las cosas que hizo, necesitamos levantar cargos"

​Los crímenes fueron revocados en julio del 2014 por una corte de apelaciones, la que dijo que sus acciones eran poco más que un crimen de pensamiento. Pero el delito de ingresar al computador de la policía se mantuvo y esto es lo que puede tener implicancias para cualquiera que use un computador.

Valle ​fue acusado bajo la Computer Fraud and Abuse Act, una ley de 1986 que permite criminalizar el hackeo de sistemas federales, pero desde entonces ha sido interpretada muy ampliamente para enjuiciar a muchas personas que ejecutan actos computacionales que sus empleadores o el gobierno no aprueban.

En este caso Valle usó bases de datos policiales, las que visitaba en su trabajo, para buscar los datos de un compañero de la secundaria al que, según el gobierno, quería secuestrar y comer.

"La pregunta es si la condena de Valle puede ser revertida, porque el estatuto no se aplica a empleados que violan la política durante el uso de computadores mientras sea para uso personal, porque él está autorizado a acceder a la misma información para usos profesionales" ​escribieron sus abogados en un texto legal publicado esta semana.

"Si continua convicto quizás es algo bueno en este caso extremo particular, pero luego será utilizado contra nosotros y nos joderá a todos"

Esta es una pregunta muy importante. Valle abusó de sus privilegios como oficial de policía al acceder a la base de datos para algo que debería ser de ayuda a la comunidad en vez de para actos ilegales y peligrosos. Pero si continua condenado, esto podría aplicarse a todos nosotros. Esto significa que si usas el computador de tu trabajo para algo inocuo pero no autorizado por tu empleador, puedes ser despedido por violar una política de conducta del empleador. También puedes ir a la cárcel.

"Seamos claros. El problema no es que haya sido castigado por mal uso al acceder a la base de datos. El problema es que el estatuto utilizado para acusarlo no es el estatuto correcto" me dijo Hanni Fakhoury, un abogado de la Electronic Frontier Foundaton. "La policía de Nueva York lo podría haber despedido o disciplinado, quizás utilizar otro estatuto criminal, pero él no es culpable de violar la Computer Fraud and Abuse Act. Ese es el problema".

"La Computer Fraud and Abuse Act no sirve para los usos no éticos, censurables o moralmente ofensivos de un computador".

La Computer Fraud and Abuse Act es el mismo estatuto que fue utilizado para enjuiciar a Aaron Swartz, el activista en línea ​que descargó miles de artículos académicos desde la red computacional del MIT, una red a la que tenía acceso legal. Swartz se enfrentaba a 35 años tras las rejas y se suicidó antes del juicio. Debido a su muerte aparecieron voces que pedían reformas en la Computer Fraud and Abuse Act, pero estas voces no fueron escuchadas. El caso de Valle de cierta forma se parece al caso de Swartz. Valle tenía permiso para acceder a la base de datos que visitó, pero no lo hizo para la finalidad prevista.

"La Computer Fraud and Abuse Act no sirve para los usos no éticos, censurables o moralmente ofensivos de un computador" argumentó el abogado de Valle. "Más bien se enfoca en las personas que no tienen acceso a un computador (o no tienen autoridad para acceder a bases de datos o archivos específicos) para cualquier propósito".

Fakhoury está de acuerdo con esta interpretación de la ley. Dice que es importante defender a las personas en estos casos, porque una vez que las decisiones están en los libros es difícil que los jueces fallen contra el precedente.

El caso esta siendo juzgado en la corte de apelaciónes de Estados Unidos, por lo que no tendrá ramificaciones nacionales rápidamente pero la decisión podría impactar en casos similares de otras jurisdicciones. De hecho hay otros casos bajo la Computer Fraud and Abuse Act en el que ​los hechos no son tan horribles, pero suscitan preguntas similares en el país. Uno, por ejemplo, considera ​si es ilegal o no el compartir contraseñas con amigos o miembros de tu familia.

"Los hechos de este caso son muy escandalosos y extremos, entonces existe la tendencia de decir 'mira lo extraño que es él, mira las cosas que hizo, necesitamos levantar cargos'" dijo Fakhoury.

"La tendencia inicial es a decir 'Oh Dios, este tipo está loco, métanlo a la cárcel'" Agregó. "Pero luego esta decisión hecha en un caso extremo se utilizada en todos los demás. Si continua convicto quizás es algo bueno en este caso extremo particular, pero luego será utilizado contra nosotros y nos joderá a todos".

Fakhoury señala que ​el derecho de Miranda, a permanecer callado luego de ser arrestado, fue conferido luego que un tipo admitiera haber raptado y violado a una mujer de 17 años. Él dijo que ​la decisión de la corte suprema del año pasado en Riley v. California, la que señaló que es ilegal incautar datos de un teléfono celular sin una orden judicial, involucraba a un hombre (David Riley) que fue conectado con un asesinato gracias a los datos sacados desde su celular.

"Muchos de nuestros derechos más importantes provienen desde casos criminales. No tengo problemas con esto" dijo Fakhoury. "Nadie pregunta quien es Miranda. Miranda violó a un niño y nadie pregunta que pasó. Pero nuestro derecho de Mirada, ese es un derecho importante".