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Facebook

Facebook decide qué homicidios nos permite ver

El gigante de los medios sociales repetidamente ha censurado y restaurado imágenes que son de interés periodístico.

Joseph Cox and Jason Koebler

Philando Castile un poco antes de su muerte. Pantallazo via YouTube

El vídeo que muestra los instantes posteriores a la ejecución de un afroamericano a manos de un agente de policía en Estados Unidos fue temporalmente suprimido de Facebook. La empresa de Silicon Valley ha informado que la supresión habría sido motivada por un "problema tecnológico".

"Lamentamos enormemente que el vídeo saliera de circulación", ha comentado un portavoz de Facebook al periódico británico The Telegraph. "Fue una situación motivada por un problema informático. Y fue reparado tan pronto pudimos investigar lo que sucedía".

El video en cuestión dura de diez minutos y muestra a Philando Castile, un hombre de 32 años, de Minnesota, cubierto de sangre a los pocos segundos de haber sido abatido mortalmente por un policía. La novia de Castile, Diamond Reynolds, una joven que en Facebook se hace llamar Lavish Reynolds, filmó la secuencia a través de Facebook Live. El vídeo ha superado los 2.5 millones de reproducciones y ha sido compartido más de 250.000 veces en el momento en que se está escribiendo este artículo.

En el vídeo, Reynolds relata que todo ha sucedido después que el agente de policía le haya preguntado a su novio por su permiso de conducir y por su seguro. Y cuenta que entonces Philando habría informado al agente de que llevaba consigo una pistola y el permiso reglamentario.

"Oh, Dios mío, por favor, no me diga que está muerto", dice la mujer cuando Castile se derrumba en el asiento del conductor. "Por favor, dígame que mi novio no ha muerto así".

A día de hoy el vídeo ya ha sido restaurado. Ahora le acompaña una advertencia de que las imágenes contenidas podrían herir la sensibilidad de los espectadores.

"Los videos que contienen material gráfico te pueden perturbar, ofender y desalentar. ¿Seguro que lo quieres ver?", añade la advertencia.

A juzgar por el registro horario de los tuits publicados, el vídeo habría sido puesto de nuevo en circulación alrededor de una hora después de haber sido retirado.

Facebook no ha querido responder a una serie de preguntas relacionadas con la presunta incidencia, ni ha querido manifestar si el vídeo habría sido advertido por un usuario o por la misma compañía estadounidense.

Facebook se ha convertido en el autoproclamado guardián de los contenidos que considera aceptables mostrar al público

Mientras Facebook sigue adelante con su proyecto de desarrollar su canal de vídeo en directo, Live, la más popular de entre todas las redes sociales se ha convertido en el canal para la transmisión de noticias importantes, de última hora y hasta para mostrar los vídeos más controvertidos de la actualidad. Facebook ya había bloqueado con anterioridad contenidos políticos o noticias de interés, solo para disculparse más tarde y decir que el contenido en cuestión había sido suprimido debido a un problema tecnológico o a alguna otra clase de error.

En abril, sin ir más lejos, Facebook retiró momentáneamente de circulación a tres grupos de partidarios de Bernie Sanders, además de a otros cinco grupos que estarían apoyando al político filipino Rodrigo Duerte. Igualmente la compañía estadounidense habría consentido dejar en el aire el vídeo en que se observa la muerte del camarógrafo Antonio Perkins; y, en cambio, retiró otra filmación en directo que había publicado un simpatizante de ISIS, Larossi Abballa, quien subió un vídeo de sí mismo después de haber asesinado a una pareja en Francia. En otras ocasiones Facebook también ha retirado imágenes de mujeres amamantando a sus hijos, e imágenes de las mastectomías que han padecido las supervivientes del cáncer de mama.

Casi dos tercios de los estadounidenses se informan a través de las redes sociales. Si el destino de Facebook es convertirse en el intermediario que transmitirá las noticias y los acontecimientos más importantes del globo a las masas, entonces sus problemas técnicos podrían dinamitar fatalmente los esfuerzos de la red por divulgar esa información.

Y lo que es más importante: Facebook se ha convertido en el autoproclamado guardián de los contenidos que considera aceptables mostrar al público, una posición importante y poderosa. Al censurar algunos de sus contenidos, Facebook ha creado la expectativa que existen normas de uso de la plataforma (y muchos estarán de acuerdo en que algunas normas son necesarias). Sin embargo, el hecho que el público confíe tanto en Facebook ha motivado que sus normas y sus juicios tengan una repercusión desproporcionada en la opinión pública.

"Tal es el riesgo que tomamos cuando ponemos toda nuestra información en manos de una compañía como Facebook, que ya ha demostrado que le preocupa más qué es lo que considera importante que la libertad de expresión de sus usuarios", aseguró a Motherboard Jillian York, directora de la Electronic Frontier Foundation, una organización que trabaja por la defensa de la libertad de expresión. "Dicho eso, lo cierto es habría que ir con mucho cuidado con el canal en directo — ¿Qué pasaría con las imágenes si se nos grabara mientras somos decapitados?". A mí me parece que Facebook no ha pensado lo suficiente en otros sistemas de mitigación de riesgos, más allá de la censura".

La mayoría estarán de acuerdo en que suprimir los vídeos propagandísticos subidos por los terroristas de Estado Islámico es aceptable. Pero ¿Dónde hay que trazar el límite? ¿Acaso hay que confiar en el juicio de Facebook? ¿Y se puede confiar en que Facebook vaya a tomar siempre la decisión adecuada sin caer en incidencias técnicas o errores?