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Donald Trump

El nuevo secretario de salud de Trump no cree en la ciencia

El representante Tom Price, enfrentó muchas preguntas, pero aquellas sobre el cambio climático fueron las más reveladoras.

Kaleigh Rogers

Kaleigh Rogers

Tom Price durante su audiencia. Imagen: Screengrab

El senador republicano Pat Roberts bromeó que todo parecía una "sesión de manejo de la ira" cuando, el miércoles pasado, una audiencia del senado estadounidense cuestionaba a Tom Price, el congresista nominado por Donald Trump para ser secretario de Salud y servicios humanos.

Los senadores republicanos lanzaron elogios con forma de pregunta, mientras los demócratas atacaron al controversial nominado con preguntas sobre los precios de los remedios y la derogación de Obamacare, tanto que algunas veces incluso olvidaron hacer preguntas. Pero hubo un momento particularmente revelador a la hora de entender qué tipo de líder será Price si logra ser confirmado. Esta pregunta no fue sobre políticas de salud, fue sobre el cambio climático.

Incluso después de la audiencia, aún no tenemos mucha información sobre cómo ejercerá el cargo de secretario de salud. Siendo un experimentado político, Prince es hábil a la hora de esquivar preguntas y, durante su audiencia, frecuentemente desvió preguntas relacionadas con cuáles serán sus posiciones específicas, diciendo que muchas de estas preguntas tenían que ver con legislación y no con administración. Pero como jefe del departamento de salud, Price tendrá que ver de todo, desde el centro de control de enfermedades hasta el instituto nacional de salud. Una fuerte relación con la evidencia científica es crucial para guiar estas grandes instituciones.

Como muchos de los seleccionados para ser parte del gabinete de Trump, Price (un cirujano ortopédico) es escéptico del cambio climático. Mientras fue representante del estado de Georgia, posee un registro de votación en contra de las medidas para disminuir las emisiones de gases invernadero y ha dicho que han habido "errores y ofuscación en la supuesta 'ciencia establecida' del calentamiento global".

El pasado miércoles, el senador democrático Sheldon Whitehouse planteó el problema que la mayoría de las asociaciones médicas (incluyendo la asociación del pulmón, la asociación norteamericana de salud pública y la asociación médica nacional de Estados Unidos) han tomado una postura clara sobre el cambio climático. El año pasado, 17 de estos grupos firmaron una declaración conjunta sobre el cambio climático y la salud, encendiendo la alarma sobre los efectos que este tiene en nuestra salud.

"Estos importante cambios en el clima y el medio ambiente tienen consecuencias desastrosas en la salud pública, incluyendo un empeoramiento de las enfermedades al pulmón y otras enfermedades crónicas; un mayor riesgo de ataque al corazón y de agotamiento por calor; nuevas amenazas en enfermedades transmitidas a través de los alimentos y las comidas y un aumento en las admisiones a hospitales debido a trastornos cardiovasculares y del hígado", se lee en la declaración.

Whitehouse le pidió a Price que comentará brevemente sobre sus creencias respecto al cambio climático y en conexión con la salud. Price respondió de forma escéptica:

"El clima siempre está cambiando. Está cambiando continuamente", dijo. "La pregunta, desde un punto de vista científico, es si este afecta el comportamiento humano y la actividad humana y qué podemos hacer para mitigar esto. Creo que es una pregunta que necesita ser estudiada y evaluada".

Vale la pena notar que Whitehouse estaba en lo cierto: la ciencia respecto al cambio climático está asentada y la actividad humana es una de las mayores fuerzas detrás de este cambio.

Más allá de los impactos del cambio climático en la salud, el escepticismo de Price también es problemático porque manifiesta una perspectiva anti evidencia.

La relación de Price con la medicina basada en la evidencia ha sido cuestionada debido a que es miembro de un grupo anti evidencia llamado 'sociedad de físicos y cirujanos de Norteamérica' (o AAPS por sus siglas en inglés).

Tal como preguntó Whitehouse: "Si no podemos confiar en ti respecto a la ciencia que ya está asentada como ciencia climática, ¿Cómo podremos creer en ti respecto a los problemas de salud pública, cuando existan intereses muy grandes o especiales del otro lado?".